Pensaba.
Miraba el fuego para un asado, y pensaba (el fuego ayuda).
Era noche buena, no estaba feliz. Aclaro: casi siempre me gusta la navidad. No soy religioso, pero me gusta la pantomima de la ceremonia.
En esta ocasión, repito, no estaba feliz.
Venía de visitar a mi papá de la clínica. En consecuencia, es imposible para mí la felicidad posterior (imposible, si). En el tren de vuelta, miraba a una chica joven. Se veía muy bien. No era lo que se dice una linda chica, lo que relucía era su juventud. Y ella se sentía bien de esa juventud, estoy seguro.
Pensaba justamente eso cuando miraba el fuego. Que la felicidad le es posible a una persona, o no le es.
Claro que uno puede incentivar o complicar la llegada de la felicidad, pero no decidirla.
No quisiera que se lea esto como algo pesimista. El pensamiento que me surgía, es que la felicidad, está por arriba de los hombres. Que no sé que, ajeno a las personas, permite o no, que uno sea feliz - no digo en ningún momento que ese algo sea avaro con su permiso, en particular, he sido y suelo ser bastante feliz.
La juventud, la ignorancia, el momentáneo éxito (vinculado con la ignorancia también), la placidez, el sentirse amado, son factores que facilitan la llegada.
Deseo para mí, y para todos los que quiero, esa suerte.
jueves, 24 de diciembre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


Lo mismo deseo para mi "hermano" el creador de este blog.
ResponderEliminar... que mal =/ mira voy a compartir 1 pensamiento. Primero debo aclarar que nunca fui feliz y tampoco quiero serlo, el porque? Bueno es simple... cuando alguien es infeliz siente dolor... pero es solo eso dolor, nunca probo otra cosa... pero cuando alguien se feliz (cosa que no dura para siempre NUNCA) y deja de serlo, el dolor es mas doloroso, porque ese "alguien" sabe lo que perdio... y creo que uno no sige siendo tan fuerte como para aceptar ese dolor...
ResponderEliminarEstimado Seba! De a poco me voy encontrando con todos tus comentarios. Que bueno es hacerlo... Respecto a este, voy a decirte que respeto tu posición sobre el tema. Pero creo que la búsqueda de la felicidad debe ser el motivo del hombre. Por algo es el elemento principal de las corrientes filosóficas. La vida es un aparente sinfin de fluctuaciones entre la felicidad y la amargura. Últimamente, nada me podría hacer más feliz que reencontrar a mi viejo tal como lo conocía. Tal vez eso sea imposible, pero abrir la duda sobre esa posibilidad me da sentido muchas veces. Eso es búsqueda de felicidad.
ResponderEliminarComo buen jovato que soy (al menos respecto a vos), te aconsejo poner en práctica lo que dice Spinetta: "Y de veras crecer, sabiendo reir y llorar...".
O como dice el indio: "Medí tu acrobacia y saltá"
"Deseo para mí, y para todos los que quiero, esa suerte." Gracias por todo...